*Aprovechó visita a CDMx para reunirse con Asociaciones; la semana anterior viajó a California
(COMUNICADO OFICIAL).- Familia charra de la República Mexicana y los Estados Unidos de Norte América. El pasado miércoles 29 de enero asistimos a la primera junta del año del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Charrería AC, en el Ex Convento de Monserrat en la Cd. de México.
Es un compromiso asistir para enterarnos de las necesidades de la institución que pretendemos dirigir, debemos de conocer los acuerdos y cambios, esto no es un juego, fallar es algo delicado y acertar es una tarea grande y debemos estar preparados.
Inicia la era digital en el procedimiento de afiliación, es un gran paso. Esperamos, en el futuro, aprovechar esa base de datos que tiene un enorme potencial para buscar beneficios generales. Siempre con transparencia.
Nos sentimos honrados de las muestras de apoyo que nos dan muchas de las personas que ahí se dieron cita. Estamos trabajando, las cosas no se hacen solas, el charro, en toda la República necesita más el valor de la palabra, requiere más una atención que un regalo, así lo entendemos.
Recordemos que cada mes en la institución, pueden surgir acuerdos, darse a conocer eventos, posibles cambios a las reglas, requerimientos, la correspondencia oficial, el estado de las finanzas, entre otras cosas, de esa gran labor administrativa que se tiene que realizar para que ustedes, familia charra, puedan disfrutar en los lienzos practicando nuestro Deporte Nacional.
Les deseamos mucho éxito a todos en los Campeonatos Estatales que inician y como siempre humildemente te pedimos, cuando llegue el momento de la elección, vota por ti, vota por tu servidor Ricardo Zermeño y ayúdanos a hacer posible que en diciembre del 2020 se pueda trabajar por todos. Gracias.
CON ASOCIACIONES DE CDMX
Aprovechando la visita a la Cd. de México el precandidato jalisciense a la FMCH se reunió con integrantes de la Unión de Asociaciones capitalina. Ahí:
“Abordamos temas importantes de la familia charra en la capital como la escases de ganado, la importancia de las Asociaciones de Charros, el compromiso de trabajo anual con los capitalinos, la difusión y promoción de los eventos en esa localidad.
“También hablamos sobre gestiones para encontrar respaldo y apoyo, de buscar opciones de mejoras fiscales en la práctica del deporte. Al igual que de los riesgos que surgen de fomentar equipos que no se convierten en Asociaciones y no hacen trayectoria. De insistir en la labor de recuperar la aplicación de códigos de honor entre los charros y hombres de a caballo.
Mi compromiso, de llevarme su voto a la Presidencia de la Federación, con la familia charra capitalina, es que las instalaciones de esta, vuelvan a ser el recinto de las juntas de todo tipo de las Asociaciones de Charros de la Ciudad de México, las que por décadas le han dado vida al Ex Convento de Montserrat y al día de hoy ya no se les permite darle ese uso.
Es un compromiso, el trabajo hombro con hombro con los capitalinos porque son el principal respaldo para la institución con todos los eventos que suceden en la Cd. de México.
EN CALIFORNIA
Una semana antes, Ricardo Zermeño Barba viajo a tierras estadounidenses para reunirse con la familia charra en California. Ahí:
Mi compromiso es seguir trabajando en la búsqueda de soluciones para la problemática que viven y limitan la práctica deportiva de la Charrería en los Estados Unidos, tales como los factores climáticos, económicos, geográficos, y culturales, además de los legales, al ser un país y un estado con leyes propias, además de diferentes costumbres e historia a la de México.
Es importante reconocer el esfuerzo de nuestros hermanos charros, que con el espíritu que nos distingue, hacen por mantener nuestras tradiciones y difundir la mexicanidad a través de la Charrería, demostrando que la Unión de Asociaciones de Charros del Estado de California son un baluarte para el Deporte Nacional, por su capacidad de administración, liderazgo, compromiso y unidad.
Historia: “En 1580 el Virrey Martín Enríquez declaró que había tanto ganado que no costaba más que la fatiga de capturarle.